Dr. Carl Lundgren:“El estrés es un problema mal entendido por las empresas”

En las empresas el costo económico y humano asociado al estrés es enorme y no está bien entendido. En general se lo menosprecia, se lo trata como un fenómeno externo al individuo y además se desconoce que es un problema que puede gestionarse. Estos y otros interesantes conceptos introdujo el doctor Carl Lundgren en un taller reciente ofrecido en el ciclo de encuentros organizados por APEBIT en Lima.

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Aunque es canadiense de origen, Lundgren tiene amplia experiencia ayudando a las empresas de América Latina a lidiar con los problemas generados por el estrés. En esta entrevista exclusiva con BPOSur explica por qué los abordajes tradicionales fallan, y cómo, con pocas medidas bien implementadas las empresas pueden mejorar sensiblemente su situación.

“El estrés es una reacción corporal ante una percepción de estrés o amenaza – explica Lundgren -. Y ofrece ejemplo. “Alguien puede tener un león atrás pero si no sabe que el animal está ahí, no se estresa. Por eso muchas de las herramientas que suelen ofrecerse respuesta no funcionan, me refiero a actividades como el gimnasio o clases de yoga. Eso no es la solución porque la persona vuelve a la oficina y su situación sigue igual, su capacidad para interpretar el mundo no cambió. Lo que estresa es enfrentarse a la situación de tomar decisiones. La fuente del problema es esa incertidumbre. Una vez que tomamos una decisión, o que al menos limitamos es espectro de opciones, el estrés desaparece. Si la persona está preparada no se estresa, actúa.

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En la empresa cómo se manifiesta el problema del estrés, cómo se materializa

El estrés incide en las cinco principales causas de muerte, afecta la productividad, incrementa el ausentismo, destruye el clima de trabajo. Y además afecta toda la vida de la persona, desde el funcionamiento sexual hasta las relaciones familiares.

Qué es lo primero que puede hacer una empresa para combatir el estrés?

Hay distintos niveles de acción. En principio, solo con cambiar la forma de respirar podemos activar una mejor respuesta al estrés. Es un tema postural. Yo con solo ver la postura de una persona puedo saber si está estresada, aún cuando ella misma lo niegue. Tener la ergonomía apropiada cuando uno respira es importante, hay que pensar que las personas respiramos más de 20 mil veces por día, y casi 8 millones de veces por año. La respiración superior es resabio de otra época del hombre, cuando realmente existían peligros de vida cotidianos. Hoy esos peligros desaparecieron. Cuando miras un bebé al respirar mueve la barriga, y no el pecho. Entonces, algo tan sencillo pero tan físico como aprender a respirar bien puede cambiar la predisposición al estrés.
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Lo describe como algo muy físico

Interviene el sistema nervioso central, que regula las percepciones en general. El problema es que hoy activamos el mismo tipo de respuesta que hace hace miles de años.

Y qué otra cosa pueden hacer las empresas para solucionar este problema

Lo primero es ver dónde están paradas, hacer un diagnóstico de la situación. Para llegar a cualquier lado debes primero saber dónde estás. Si las empresas quieren mejorar deben hacer un inventario de lo que tienen para ver a dónde ir. Hay que conocer lo que piensan los empleados y el empleador. Siempre con la idea de que la cadena depende del eslabón más débil. El objetivo es fortalecer la capacidad de cada persona para manejar el estrés. Por ejemplo, un plan de capacitación, puede ayudar a la gente a reconocer si está estresada. Mi experiencia es que en América Latina las empresas no reconocen la gravedad de la situación, ni entienden que el estrés es una enfermedad que se puede gestionar.

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